
La muerte de un gran general
Urquiza llegó a ser un hombre longevo para su época. Llego a tener 68 años, y podría haber tenido más de no haber sido por su asesinato. Este artículo relata las razones por las cuales su pueblo se levanto en su contra, su desarrollo y su catastrófico final.
Por Nicolás Stirparo.

Sangre de Urquiza en el ultimo lugar donde el se sostuvo.

Mascara mortuoria de Justo José de Urquiza.
El 11 de abril de abril de 1870, Urquiza se encontraba sentado en la galería delantera del patio. Dolores costa estaba en la habitación del matrimonio amantando a Cándida, su hija de tres meses. El reto de sus hijos jugaba en el patio y los empleados estaban trabajando con la cena casi lista. Era un día tranquilo aproximadamente a las siete de la noche. El general estaba sentado con uno de sus ministros escuchando a Dolores o Lolita, como solían llamarla, tocar el piano en la sala de recepciones.
Esta tranquilidad se rompe cuando ve y escucha que una comitiva de gente empieza a acercarse. Inicialmente pensó que era una comitiva de gente que el estaba esperando desde Nogoya. Al ver que se acercaban a todo galope y gritando “Muera el tirano de Urquiza, viva López Jordan”, y habiendo escuchado rumores de que iban a matarlo, comprende la situación. Inmediatamente se para y dice “Vienen a matarme”, corre a su habitación para buscar un arma y poder defenderse. Al llegar a la habitación dice nuevamente a Dolores que venían a matarlo.
Los empleados son atrapados por esta comitiva de gente, ya que los vigilantes no hicieron nada para proteger al general. El sale a la galería y para ese momento ya estaba ingresando la comitiva. Era el general contra veinte a treinta personas.
Se arma una serie de disparos, de los cuales uno le hiere la zona del pómulo, y sale muy malherido. Vuelve a entrar en la habitación, luego de lo cual cae en manos de sus hijas, Lolita y de Justa. En brazos de ellas, ingresa un hombre llamado Nicomedez Coronel y le clava cinco apuñaladas, que son las que finalmente acaban con su vida. Nicomedez Coronel era mayordomo de una de las estancias del general. Una vez muerto el General, esta gente obliga a los empleados a que los atiendan y cenen allí, dejando encerradas a Dolores Costa y sus dos hijas.
Con unas horas de diferencia mueren sus dos hijos, Balbino y Justo Carmelo.
El objetivo de esta Revolución Jordanista era acabar con los hombres mayores de la familia.
Hasta ahora hemos narrado toda la escena de su muerte pero ¿Por qué los federales se decidieron por asesinarlo?
El retiro de la Batalla de Pavón es una acción que el pueblo federal no le perdonaría al General. Esta batalla estaba cerca de ser ganada por los federales, pero por una razon que se desconoce, Urquiza se retira y deja a Buenos Aires como vencedor. Se cree que Urquiza pensó que con estas acciones Buenos Aires aceptaría la unión con la confederación.
Urquiza ya habían traicionado a los federales. En la Batalla de Caseros Urquiza se enfrento con Juan Manuel de Rosas, ya que este había perjudicado a su provincia con sus acciones económicas, batalla que Urquiza ganó. Luego de esta derrota se exilia a Rosas y nunca vuelve a Argentina.
La visita de Sarmiento es la gota que renvalso el vaso. Urquiza era federal y Sarmiento, unitario, los federales tomaron estro como una traición al partido, desatándose dos meses después la revolución Jordanista que acaba con su asesinato.